¿Para qué sirven?.. En primer lugar, para que todo el mundo esté a gusto con el aire acondicionado. En segundo, para gastar la MITAD en electricidad.
Si ha trabajado alguna vez en una oficina (o ha vivido en una casa) con aire acondicionado por conductos, le verá la utilidad enseguida. En una instalación de aire acondicionado por conductos normalmente hay un solo termostato. Sirve para encender o apagar el aire y para elegir la temperatura de consigna. Es también el único punto donde se mide la temperatura en toda la instalación. Eso quiere decir que si está en un despacho muy soleado, el aire acondicionado estará haciendo horas extra y muchos se quejarán del frío que hace en la oficina. Si, al contrario, está en una zona más fría de la oficina, en los despachos con mucho sol se quejarán del calor. En una oficina (o una casa) así la gente probablemente no para de tocar el termostato: para apagar el aire, para encenderlo, para subir la temperatura, para bajarla.
Pues bien, con un sistema de zonas Airzone todo esto se acabó. En un sistema de aire acondicionado zonificado las rejillas o difusores se reemplazan por rejillas o difusores motorizados y en cada despacho o habitación se coloca un termostato de zona. Así cada uno puede elegir la temperatura que más le guste o apagar/encender el aire acondicionado en su zona de trabajo. Si hace falta climatizar la zona, la rejilla o el difusor motorizado abrirá para dejar pasar el aire. En cuanto se llegue a la temperatura deseada, la rejilla cerrará para impedir la entrada del aire.
Así es como conseguimos que todo el mundo esté a gusto. En futuros posts contaremos cómo reducimos a la mitad el gasto en electricidad, qué otros elementos tiene un sistema de zonas, cómo funciona con un equipo inverter...
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